Cuando se alcanza la dilatación máxima del cuello uterino (10 cms), llega el momento del parto... para esto es muy importante mantener la calma, respirar profundo y estar atenta a las indicaciones del profesional de salud que te acompañe en tu parto.
Para este punto las contracciones se vuelven mas intensas, largas y repetidas, y tu cuerpo instintivamente ejercerá un movimiento de "pujo" para facilitar la pronta salida de tu bebé.
Los pujos, son los esfuerzos que realiza la embarazada durante el parto para ayudar al bebé a salir, se requiere de concentración para que pueda ser efectivo y de tal manera ayudar a que tu futuro bebé salga lo más pronto posible.
Te enseñaremos algunas de las formas para que tu pujo sea eficaz:
1. Respiración:
Llegado el momento del parto, tu cuerpo transitará por dos momentos, una etapa de relajación y otra de contracción.
Durante la etapa de relajación es importante que respires profundamente por la nariz y expulses aire por la boca, esto te permitirá oxigenarte, recobrar fuerza y oxigenar a tu bebé.
Durante la etapa de contracción debes tomar aire por la nariz y contenerlo, sin botarlo por la boca, este ejercicio permite que tu pujo sea más largo y fuerte, lo que facilita el descenso de tu futuro bebé por el canal de parto.
2. Pujo:
Existen dos tipos:
- Espontáneo: Son cortos pero efectivos, se reconocen porque tu cuerpo en cada contracción genera la sensación de pujo por si solo.
- Dirigidos: Son los que te enseñan los profesionales de salud, quienes te indicaran en que momento pujar. Suelen usarse durante el parto, y en casos en que producto de la anestesia peridural no sientas adecuadamente las contracciones.
Para pujar efectivamente y lograr que tu bebe descienda por el canal de parto, debes seguir los siguientes pasos:
- Esperar que empiece una contracción.
- Tomar aire por la nariz.
- Contener el aire en tus pulmones sin soltarlo.
- Para pujar realiza una fuerza imitando un ejercicio abdominal (intenta levantar tu espalda de la camilla).
- Si necesitas soltar el aire hazlo, pero vuelve a tomar aire y puja nuevamente.
- Repite estos pasos hasta que termine la contracción.
La fuerza no debe ser en la cara, debes identificar que sea un pujo en la zona del abdomen similar al que se realiza en un ejercicio abdominal.
También puedes favorecer la fuerza de tu pujo con la ayuda de tu acompañante significativo. En este momento puedes pedirle que te abrace por la espalda y te levante, haciendo un movimiento similar al de un abdominal, este ejercicio brindará fuerza a los músculos del abdomen que harán más presión para favorecer la salida de tu hijo/a.
Si no estas acompañada o deseas hacerlo sola, puedes realizar esta misma fuerza sujetándote de las barras que están al lado de la camilla de parto.
Es muy importante que no contengas la respiración en otro momento que no sea la contracción, ya que la falta de aire puede debilitarte, producir mareos, náuseas, y no permitirá que le llegue suficiente oxígeno a tu bebé.




